Friday, October 09, 2009




Me encanta

Con su chaleco grande de lana vieja

Y su pelo despeinado

Ojos grandes llenos de luz de mañana santiaguina

Son refrescantes

están hechos de reflejo de sol en el agua

Hacen que algo pase al tiro en mitad de mi pecho

algo que se parece a la paz, a lo bello,

algo de flor pasa en mi cuando veo eso.

Te sacudes la arena de tu pelo suave enrredado

Olor a shampoo de frutas

Olor a humedad de la tarde

Empieza a hacer frío

Chalecos de lanas delgadas

Sobre nuestras pieles rojas palpitantes de sol

Cobertura de vainilla bloqueadora

Tu mirada distraída me distrae de querer ir a tu boca

Desvía mi infinito hacia ese otro infinito paralelo donde descansamos

Boca con arena que quisiera tragar

No puedo creer estar aquí siendo tan feliz

Nos acostamos sobre ese paño gigante, mi vestido en el mar

Vemos el atardecer como si fuéramos el sol, vemos los colores fucsia que nadie mira, los que están hacia la cordillera

Y las primeras estrellas de la noche

Y el naranjo sol a nuestras espaldas en los vidrios de las dos casas de palo que hay a la vista

Volvemos a la cabaña

Bolsa hirviendo de pan

Frío en las piernas con shorts

Dolor en los pies con arena

Piel de gallina

Me abrazas

Muere el sol.

Nos tiramos sobre la cama a comer el pan tibio de la bolsa mojada

Sexo tranquilo, suave y del mejor

Elijo una película de tu bolso mágico

Suena a mis espaldas

Igual que tu corazón que palpita sobre mi escápula

Mientras tu nariz huele mi pelo y mi piel

Me huele como cachorro, luego respira como caballo

Aire de tu nariz enfriando mi cuello

Duermes y tus brazos no me sueltan.

No me soltaran,

Guitarras de palo llenas de notas sensibles suenan a través de la tele

Una canción tan buena

Tú sueñas en tu dimensión maravillosa, yo disfruto que estés ahí

Veo tu foto en el velador

Veo tu foto en el computador

En verdad no se como sería un día perfecto para ti

Un día normal perfecto.

Quizás lleno de humo sobre los parpados cansados y las piernas agotadas de baile errado, quizás con la garganta y la boca podrida, quizás llenarse de jugos del cuerpo, quizás ni siquiera te lo has preguntado.

Veo tu foto en el velador, el de mi pieza sin mar, llena de luz falsa de ampolleta, tu cara bidimensional irradiando luz de píxel y no de alma, no te conozco en realidad nunca he conocido a nadie así.

Me pregunto si decirte hola.

Si alguna vez pasaría todo esto con alguien como tú,

Me pregunto que pensarías si te dijera que fui tan feliz

Que lo pasé tan bien este fin de semana imaginario

Que aún con mi mano oscilando entre lo que escribo en word y esa foto sigo estando en ese estado más contigo que conmigo, en esa dimensión paralela en la que descansamos, en mis deseos más reales, en mis anhelos más infantiles, en mis más puros deseos de la anaranjada felicidad de una tarde con amor.